El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) ha implementado una actualización en el sistema de control de aptitud de carga de bodegas de buques y barcazas para la exportación de granos, sus productos y subproductos, con el objetivo de simplificar y agilizar los procesos operativos.
La Resolución 1278/2024, publicada hoy (23.10.2024) en el Boletín Oficial, excluye a los buques que cargan mercadería sin certificación sanitaria, optimizando así la supervisión.
El texto oficial aplica a puertos fluviales, marítimos, zonas de espera, muelles y otras áreas aptas, estableciendo reglamentaciones específicas para las entidades certificadoras y los verificadores acreditados.
Principales novedades
Entre las principales novedades, se destacan la reducción y eliminación de controles repetitivos, la adaptación de los procedimientos de verificación en áreas específicas, y la mejora en la evaluación del desempeño de las entidades certificadoras.
- En ese sentido, los procedimientos de supervisión del Senasa se optimizarán, ya que ahora se basarán en un análisis de riesgos para determinar la inspección de los buques.
- También se introduce la simplificación del trámite para obtener el “Certificado de Aptitud de Bodegas”, que será válido en varias terminales de la hidrovía o en el ámbito marítimo.
- Además, se amplía el tiempo de notificación para las empresas de 24 a 48 horas antes de las inspecciones, y se extiende el periodo de evaluación de las entidades certificadoras a seis meses. También se eliminan ciertos requisitos para los verificadores de bodegas y la supervisión obligatoria fuera de la matriz de riesgo.
- Adicionalmente, se reducen los porcentajes de supervisión de los buques, ajustando el mínimo al 5% y el máximo al 10%, lo que reduce significativamente los controles previos que oscilaban entre el 20% y el 30%.
- Finalmente, se mantiene la inscripción obligatoria de las entidades certificadoras en el Registro de Integridad y Transparencia para Empresas y Entidades (RITE) de la Oficina Anticorrupción.
Esta actualización, que entra en vigor de inmediato, es el resultado de un esfuerzo conjunto entre el sector público y privado, en el marco del proceso de desregulación y modernización impulsado por el Senasa, según lo estipulado en la normativa.